11 de febrero de 2011

Relatos ilustrados VIII: Restaurante cocodrilo


A la orilla del río, un cocodrilo llorón se quejaba de sus dolores de encía. Dencía, digo, decía que al no tener dientes de oro no podía permitirse ni un blanqueado dental en el dentista. Tal roña se acumulaba en su larga mandíbula que sus lágrimas de cocodrilo y su voz lastimera alertaron a un pajarito rosado y enclenque que pasaba por ahí.
 - ¿Qué te pasa, cocodrilo? ¿Lloras por lo bella que es la luna? - El pájaro era en extremo sensible.
 - No digas boberías, pajarraco, me duele aquí. - dijo el viejo reptil abriendo su bocaza
 - ¿Dónde, lindo amigo? Soy pequeño y para mí tu boca es como un jardín inexplorable de plantas carnívoras deseosas de hincarme el diente...
 - Pues eso, pesado, los dientes me duelen.
 - ¡Oh, los dientes! Qué triste coincidencia. Un carnívoro sin dientes es como una flor sin pétalos en una noche estrell...
 - Cállate, pesado, tu voz de pito hace que me duelan más las encías. ¿Podrías adentrarte en mi boca y mirar cómo están mis dientes?
 - Si es un truco vulgar de carnívoro hambriento no seré yo el que sospeche, pues la vida me ha hecho benévolo e ingenuo - dijo adentrándose en las fauces del animal  - Oh, qué curioso, tienes acumulada entre incisivo, colmillo, molar y premolar suculentos tesoros culinarios.
El cocodrilo pensó que para ser tan delicado en las formas, aquel pájaro no gozaba de un gusto demasiado exquisito. Empezó a picotear de aquí y de allá y al cocodrilo se le fueron disipando los dolores.
 - ¡Rico, rico!

   Las noches siguientes la boca del cocodrilo era un festín, muchos pájaros se acercaron a probar los platos que preparaba el ya no tan pequeño pájaro, cuyo volumen había crecido perceptiblemente. Así les dijo a sus invitados:
 - ¡Qué gran invento la cocina de diseño!
 - No, no, no - le respondió uno de ellos - ¡Qué gran invento la simbiosis!


Otra ilustración de Baobab

8 comentarios:

Alicia Borges dijo...

qué bueno ! me parecen geniales ! el dibujo y el relato, o viceversa.....
aaayyyyy, los cocodrilos ! :)

MkN dijo...

Yo estoy con Ali! :D:D

CAPÉ; dijo...

Me encanta! No tanto el relato he de decir, ya que me había creado mi propia historieta.
Un beso!

Samuel Hernández dijo...

¡Genial! Muy buenos ambos (trabajos)

Guille Rancel dijo...

Gracias, chicos.
Sí, los cocodrilos...! :)
Maken, tienes unos peces en el blog que deberías alimentar ;)
Capé, lo escribí rápidamente, la verdad que no es nada del otro mundo, cuál fue tu historia?

Raquel dijo...

Esta ilustración fue una de las que más me gustaron de las expuestas en Baobab; muy simpática :)

Miercoles dijo...

A mi tambien me parecen muy divertidas ambas dos cosas, tanto que me gustaria incluirlas en mi blog con un enlace al tuyo, para lo que pido permiso. Desde ahora tienes una fan mas! Por cierto que mi hijo peque se llamma Guille, y no se yo si cuando descubra la polvora, me explotara a mi en los morros! jejejejee UN BESOOOOTE

Guille Rancel dijo...

Hola, miércoles, muchas gracias. Te dejo que lo hagas, no hay problema.
Jajaja, esperemos que no, dale un saludo a mi tocayo.
Bienvenida.